Pintura

Las pinturas rupestres de Yavi

Litania Prado

Las pinturas rupestres de Yavi

 

por Lilian Arias

En la Ciudad de Yavi y sus alrededores, provincia de Jujuy, a 17 km al este de La Quiaca , se han podido encontrar gran cantidad de pinturas rupestres, con una figura (dios o héroe) que aparece entre los animales.

Una de esas representaciones se encuentra en “El Angosto”, lugar cercano al pueblo de Yavi, con una extensión total de 50cm de alto y pintado en color rojo con el tinte amarillento de la roca. En ella, se puede observar la figura de un hombre que mide 7 cm de alto, de frente con sus brazos extendidos sujeta del cuello a dos grandes llamas, guanacos o vicuñas, que están de perfil. Debajo de un tercer animal, que se encuentra unido a uno superior; y debajo de estos, un hombre que tiene amarrado por una rienda a otro animal.

El mismo hombre rodeado de animales se encuentra en “El Abra”, ubicado al norte de Yavi, junto a la frontera con Bolivia. Una figura de 17 cm de alto, con sus brazos extendidos sostiene –en lo alto- dos llamas pequeñas. La llama del lado izquierdo tiene un trazo que se dirige hacia abajo y parecería sostener a un tercer animal, grotesco e incluso irreal.

Este hombre podría ser llamado “el amo de las llamas o vicuñas” y corresponde al estilo artístico más tardío, contemporáneo con la entrada de la cultura incaica en el noroeste. Geográficamente se ubica en zona de Yavi Chico; y sus características principales son: “los dibujos geométricos” y la presencia de “figuras humanas muy primitivas”.

A diferencia de la zona costera del Perú, el arte rupestre de la puna se caracteriza por estar vinculado con llamas o vicuñas y no con felinos.

El francés, Eric Boman en su libro “Antiquités de la Région Andine de la République Argentine et du Désert D´Atacama” menciona a “ Coquena , amo y protector de las vicuñas y los guanacos. De carácter hermafrodita y estatura pequeña, esta deidad realiza sus viajes por la noche. En sus recorridas por el noroeste arrea una gran cantidad de vicuñas cargadas de tesoros sujetos a sus lomos por serpientes, que reemplazan a las tradicionales cuerdas. Si alguna persona se acerca, Coquena y sus tesoros desaparecen, solo queda el paso presuroso de las vicuñas con sus lomos cansados por la carga.

Litania Prado

Pintora Wichi, Misión Chaqueña (Salta), en su obra se descubre la vida cotidiana de su comunidad, destacando el rol de la Mujer Wichi. Perteneciendo a una cultura que carece de tradición pictórica, sin darse cuenta se transformo en una pintora costumbrista de singular encanto, en una cronista visual que vuelca en sus obras, parte de su inagotable cultura. La alegría y el optimismo brotan de Litania a través del brillo de sus colores.

Litania Prado murió a la edad de 46 años en Misión Chaqueña. Sufrió siempre de fuertes dolores por una artritis reumatoide desde que tenía 15 y su discapacidad se fue  agravando con los años. Debido a esta grave enfermedad también quedó ciega hasta que mediante una operación pudo milagrosamente ver otra vez. En ese ir y venir a los hospitales y en las charlas de viaje Alejandro Dean le ofreció si le interesaba capacitación en pintura como una actividad para generar ingresos. Por supuesto dijo que si.  Es así como el reconocido pintor salteño, Jorge Marino, le dio las primeras instrucciones de cómo preparar la base y luego pintar. A partir de ahí (1995) su actividad fue incesante en este oficio y demostró que hay un lugar para estos pintores en el espectro de pintura Argentina. Expuso varias veces en La Casa de Salta sus pinturas y realizó dos exposiciones en el Museo de Arte Popular José Hernández, en conjunto con su hermano Reinaldo Prado que siguió sus mismos pasos.

La obra de Litania la muestra tal cual fue: feliz, optimista y llena de vida. Su pintura le cambió la vida dándole independencia y dignidad. Sus obras muestran desde el imaginario wichi la vida típica de las comunidades indígenas en el chaco salteño.

 

Ya wen lepeyak na: thamel tukurie chutsaj ithoturi pusemas tsono

Vemos en este dibujo: las mujeres se van al monte al buscar chaguar y lo enceuntran

 

Ya wen lepeyak na: hatsinahy ihi tayhy ichuma chutsaj.

Las mujeres se van al monte a juntar chaguar y se lo llevan sobre la cabeza.

 

Ya wen lepeyak na: tayhy iche urype mak ta ihi, hatsinah ihoys tayhy tukwne chutsaj, ta ichale wet ilannhi iskon

Vemos en este dibujo: es un lindo paisaje. Se encuentran muchas cosas. Las mujeres se van al monte a buscar chaguar y ellas se encuentra y se juntan para llevar a sus casas para hacer, cuando está todo listo, cualquier tipo de artesanía.

Extraido de http://arteyesperanza.blogspot.com